Los padres nos quejamos muy frecuentemente de que nuestros hijos no nos escuchan. Pero, ¿los escuchamos nosotros a ellos? He hecho esta pregunta a mi alrededor, a padres y madres que tienen hijos de muy diversas edades y la respuesta casi unánime ha sido la misma: no o no siempre.Es decir, que ellos hacen lo mismo que nosotros porque cuando nosotros decimos que los hijos no nos escuchan no estamos diciendo que nunca nos escuchan. De hecho, la mayoría de las veces sí nos escuchan. Solo hay veces que no lo hacen, exactamente igual que nosotros a ellos.
Y si para nosotros es frustrante y cansado que no nos escuchen, imaginemos lo que será para ellos que tienen menos mecanismos para defenderse de la frustración.
Así que no es un mal ejercicio para padres comenzar a escuchar a sus hijos, no sólo asentir con la cabeza cuando nos hablan, sino pensar en lo que nos están contando, ponernos en su piel y tratar de entender las cosas como las sienten ellos. Estoy segura de que a partir de ahí ellos también escucharán mucho más y la comunicación entre padres e hijos será mucho más efectiva. Foto © Adriano Agulló

Comentarios
Que razón tienes…
Gracias por tu comentario, Inés.