Algunos padres tienen miedo a la sexualidad de sus hijos adolescentes. Cuando los chicos y las chicas comienzan a aproximarse a la edad en la que lo más normal es que empiecen a tener relaciones sexuales, algunos padres
se hacen los desentendidos.
No es una buena estrategia esa de esconder la cabeza como los avestruces. Los chicos y las chicas necesitan la ayuda de sus padres. Si no la encuentran en ellos irán a buscarla a otro lado y el riesgo es que acudan a alguien -del grupo de amigos, por ejemplo- que no disponga de la información suficiente.
La razón de ese miedo suele ser una mala educación sexual. Es decir, muchas madres o padres no tuvieron ninguna ayuda por parte de sus respectivos progenitores en materia sexual. En otros casos, algunos padres o madres sienten vergüenza de hablar con sus hijos de esas cuestiones.
Pero ninguna de esas razones es una excusa válida. La sexualidad de los adolescentes es una cuestión muy importante que además conlleva unos riesgos muy peligrosos como los embarazos no deseados o las enfermedades de transmisión sexual. Por ello los padres deben buscar el modo de superar sus dificultades para ayudar a sus hijos. Y la mejor forma de superarlas es recabar toda la información posible. Entender cómo funciona la sexualidad adolescente, indagar sobre métodos anticonceptivos y obtener información sobre enfermedades de transmisión sexual puede ser una buena forma de empezar. Foto © Wikimedia Commons
La razón de ese miedo suele ser una mala educación sexual. Es decir, muchas madres o padres no tuvieron ninguna ayuda por parte de sus respectivos progenitores en materia sexual. En otros casos, algunos padres o madres sienten vergüenza de hablar con sus hijos de esas cuestiones.
Pero ninguna de esas razones es una excusa válida. La sexualidad de los adolescentes es una cuestión muy importante que además conlleva unos riesgos muy peligrosos como los embarazos no deseados o las enfermedades de transmisión sexual. Por ello los padres deben buscar el modo de superar sus dificultades para ayudar a sus hijos. Y la mejor forma de superarlas es recabar toda la información posible. Entender cómo funciona la sexualidad adolescente, indagar sobre métodos anticonceptivos y obtener información sobre enfermedades de transmisión sexual puede ser una buena forma de empezar. Foto © Wikimedia Commons

Comentarios
La mayor dificultad del ser humano frente a su sexualidad es la falta de educación o formación en este aspecto, no es incluido dentro de sus Proyectos de Vida, sólo hacen “pruebas” sin ningún fin concreto, “sobreviven” las diferentes situaciones que le presenta la Vida . Esto se repite de Padres a hijos, una y otra vez, y así evolucionamos a pasos muy pequeños. Qué pasa si diéramos la vuelta? Que sucedería si los adultos re-evalúan sus experiencias y fortalecen su conocimiento frente a la sexualidad y luego lo pasaran a sus hijos?
Qué pasaría si desde la infancia los padres enseñan a sus hijos a tomar decisiones analizadas frente a su vida sexual?
Muchas gracias por tu interesante comentario. Yo creo también que ese que planteas es el centro de este artículo, muchas veces no les damos a los adolescentes las herramientas necesarias para que decidan con suficiente madurez sobre su vida sexual. ¿Tú qué crees que ocurriría si tuvieran la información necesaria para decidir con madurez?